FAQ's - Combustibles

 

Qué es la Recesión de asientos de Válvula?

    • Durante el ciclo de combustión, las válvulas de escape del motor y sus respectivos asientos son sometidos a grandes esfuerzos mecánicos y térmicos.

      En el momento del cierre, la válvula de escape golpea el asiento con mucha fuerza, repitiéndose este ciclo cientos de veces por minuto, razón por la cual tanto el material de la válvula como el del asiento deben resistir el trabajo. Se denomina recesión de asientos de válvulas al fenómeno que se produce cuando pequeñas partículas de óxido de hierro, que se forman sobre la cabeza de la válvula, impactan en el asiento de la misma produciendo un repetido fenómeno de soldado y rotura que termina arrancando material del asiento, cuando éste no tiene la dureza suficiente y cuando el funcionamiento del motor es fuertemente exigido por largos períodos. Se ha verificado también que para que ello ocurra se deben dar ambas condicionantes ya que los periodos cortos no son acumulativos.

      Las pequeñas partículas de material arrancado quedan adheridas a la válvula y al golpear nuevamente sobre el asiento lo deforman, agrietando la superficie hasta quemarla permitiendo así el pasaje de gases de escape. En el mismo estudio se comprobó que la utilización de combustible con pequeñas cantidades de plomo (0,02 g/lt) que actúa como lubricante del asiento, evita el deterioro.
      Se ensayaron además otros aditivos (en base a Sodio, Potasio, Fósforo y Manganeso) con resultados positivos, pero dado que algunos de ellos producen efectos no deseados en otras partes del motor, la elección del producto a utilizar es recomendable sea consultada con el fabricante del vehículo.


Qué impacto tiene el efecto Recesión de asientos de Válvula?

    • En base a las experiencias ya realizadas a nivel del mundo desarrollado y  particularmente de la región (donde Argentina y Brasil ya han eliminado el plomo de sus gasolinas), podemos decir que este fenómeno ha sido controlado y acotado, existiendo  soluciones especificas a los usuarios potencialmente afectables.
      Este fenómeno, detectado en pruebas de laboratorios de motores, realizadas por los años 1970 cuando se eliminó el plomo de las gasolinas en EE.UU, determinó que los fabricantes de vehículos, a partir de ese momento, incorporaran materiales y aleaciones resistentes en el diseño de las nuevas unidades.